Actualidad económica

La guerra de aranceles continúa en 2026

14 Ene 2026

¿Tu empresa opera en el extranjero o tiene previsto hacerlo en 2026? Si la respuesta es sí, este contexto te afecta directamente. Pese al deseo global de avanzar hacia un comercio más abierto y estable, el nuevo año arranca bajo el signo de la continuidad. La guerra arancelaria no se ha resuelto. Lejos de relajarse, las tensiones entre grandes bloques económicos mantienen su efecto arrastre sobre sectores clave y, lo que resulta más relevante, sobre las reglas del juego del comercio internacional. 

Las empresas que exportan o importan deben moverse en un entorno más inestable, donde los aranceles ya no responden solo a criterios económicos. Decisiones geopolíticas, defensivas o incluso medioambientales influyen de forma directa en los costes y en el acceso a los mercados. Ignorar esta dinámica implica asumir riesgos evidentes: cambios bruscos en los márgenes, retrasos operativos o mayores barreras de entrada sin margen de reacción. 

En este escenario, hay tres cuestiones que deben estar en el radar de cualquier empresa con actividad exterior: los ajustes arancelarios sectoriales, el aumento de las exigencias regulatorias y los costes indirectos derivados de disputas comerciales ajenas. 

Sectores sensibles 

Frente a las grandes rondas de cambios arancelarios generalizados vividas en 2025, lo que marca la pauta en 2026 es la precisión. Las medidas se aplicarán con bisturí, apuntando a sectores estratégicos o sensibles para cada bloque. La Unión Europea ha endurecido sus mecanismos de defensa comercial, como las medidas antidumping o anti subvención, que afectan a productos como el acero, los fertilizantes, ciertos alimentos procesados o los vehículos eléctricos asiáticos. 

Según datos de la Comisión Europea, solo en 2025 se iniciaron 18 nuevos procedimientos de defensa comercial. Muchos de ellos siguen activos en 2026 y, además, se ampliarán con nuevas investigaciones sobre origen, transformación intermedia o valor añadido. 

Para una empresa exportadora, esto puede implicar desde la imposición de un arancel extra en mercados clave hasta la obligación de certificar que su producto no procede de países sometidos a sanción. También puede cambiar la rentabilidad de una importación clave, como materias primas o componentes. 

Requisitos más estrictos: cumplimiento como nueva barrera 

En paralelo a los aranceles clásicos, los grandes bloques avanzan hacia modelos de cumplimiento más exigentes. El mejor ejemplo es la nueva legislación europea sobre sostenibilidad y trazabilidad, que en la práctica actúa como barrera no arancelaria. El Reglamento sobre productos libres de deforestación, por ejemplo, en vigor desde 2023 y de aplicación plena en 2025-2026, impide la entrada de productos como cacao, café, soja, madera o aceite de palma si no se prueba su origen sostenible. Otros mercados, como Estados Unidos, exigen ahora pruebas de trabajo justo en ciertos sectores textiles y electrónicos. 

Esto obliga a las empresas no solo a revisar sus cadenas de suministro, sino a documentarlas con precisión, a menudo mediante plataformas tecnológicas o auditorías externas. 

Para muchas empresas, esto representa un reto operativo y financiero: deben adaptar sus procesos, formar a su personal y, en ocasiones, renegociar con proveedores. Pero también puede convertirse en una ventaja competitiva si se logra cumplir antes que la competencia.

Comex facilita esta tarea con información detallada sobre los requisitos de acceso a mercado, tanto arancelarios como técnicos, y con recursos para entender cómo afectan las nuevas normativas a productos específicos. 

Costes de acceso: impacto indirecto de disputas ajenas 

Aunque las disputas arancelarias suelen tener protagonistas evidentes —EE. UU., China, la UE—, sus efectos no se limitan a esos actores. Muchas empresas españolas ven cómo sus operaciones en terceros países se ven afectadas por medidas que no han provocado ni pueden controlar. 

Por ejemplo, si China impone restricciones a productos estadounidenses, puede redirigir su oferta a Europa con precios más bajos, presionando los márgenes de las empresas locales. O si Estados Unidos penaliza componentes electrónicos procedentes de Asia, pueden encarecerse productos europeos que usan esas piezas en su cadena de valor. Estas distorsiones impactarán en sectores como automoción, alimentación, tecnología o bienes industriales. 

Además, los costes logísticos y de cumplimiento también se encarecen como efecto colateral de estas disputas. Nuevos trámites aduaneros, inspecciones reforzadas o requerimientos documentales añaden presión sobre los márgenes y sobre los tiempos de entrega. 

Por eso, analizar de forma constante cómo cambian los costes de acceso a cada mercado —más allá del arancel puro— se vuelve imprescindible. Esto permite ajustar precios, renegociar condiciones o incluso redefinir qué mercados son realmente atractivos en función del beneficio neto, no solo del volumen potencial. 

En [weg:entidad] te ayudamos a actuar con anticipación 

La guerra de aranceles no tiene fecha de caducidad. Al contrario, 2026 puede intensificarla con nuevas negociaciones multilaterales, represalias cruzadas o cambios políticos que alteren el tablero. Para las empresas españolas, la clave no está en predecir cada movimiento, sino en construir una estrategia de vigilancia, adaptación y gestión financiera.

En [weg:url_web_entidad] te ofrecemos una propuesta de valor integral en este entorno cambiante: herramientas de financiación internacional para sostener operaciones incluso en escenarios complejos, coberturas de divisa para proteger márgenes ante movimientos inesperados, y la plataforma gratuita Comex como base de análisis riguroso del mercado internacional. Entender lo que está en juego va más allá del comercio exterior en sí.

 Significa tomar decisiones informadas en cada operación, anticipar riesgos y apoyarse en herramientas que permitan ganar precisión y control. En [weg:entidad] acompañamos a tu empresaa en ese proceso, ayudándote a planificar la operativa internacional con mayor seguridad de cara a 2026.

Escrito el 14 of Enero of 2026 Internacional Actualidad