El mes de enero concluyó con una semana dominada por las decisiones de política monetaria de los principales bancos centrales en ambos lados del Atlántico. Sin novedades destacadas, la Reserva Federal mantuvo sin cambios su tasa de interés, mientras que el Banco Central Europeo redujo el tipo de referencia en 25 puntos básicos. De cara al inicio de la nueva semana, se esperan datos clave del IPC de la zona euro y la publicación de los índices PMI de diversos países europeos.